Nuestro reto: Justicia, respeto y equidad

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Conmemorando el Día Internacional de la Mujer

Por: Otty Barreto

Queda tanto camino por recorrer y hay tantas piedras en él, pero aún así seguimos avanzando, a pesar de las políticas internas del país que pasan por encima de nosotras o simplemente nos ignoran; a pesar de grupos de poder que imprimen el sello machista en sus lineamientos políticos en los cuales a la mujer solo se la reconoce como un recipiente de vida y apoyo del hombre. Exigimos más respeto y abran paso, porque no cesaremos hasta lograr la equidad.

Por quienes callan por temor, por ignorancia o costumbre, todavía hay quienes podemos alzarnos y pedir justicia. Justicia por esas miles de mujeres desaparecidas, por las que son tratadas como mercancía, por las que sufren acoso y violencia, por ellas cuyas voces son calladas a punta de golpes, una, otra y otra vez. Justicia por las que, en nombre del control natal, han sido mutiladas a vista y paciencia del Estado, por ellas cuyos verdugos aún no son capaces de admitir su culpa. Justicia por quienes son violadas, en sus casas, en las comisarias, en los juzgados, por las que repasan una y otra vez el fusil que cuestiona su inocencia.

Sin embargo lo más duro es calar en la mente de muchas de nosotras que aún se creen las prédicas misóginas de algunos párrocos y pastores o de otros “hombres de fe”. Recordemos que en nombre de la fe se mandó a la hoguera a muchas mujeres, acusándolas de brujería y aún ahora, en otros países, basados en su doctrina las lapidan, las escupen, las mutilan y las matan. Pero esta lucha no es contra un género, porque somos las dos caras de una moneda, esta es una lucha contra una forma de pensar enraizada en nuestra propia conciencia.

Esta es una contienda de siglos, una lucha de mujeres cuyos nombres se ocultaron de los libros historia y se irán descubriendo con el correr del tiempo. El derecho al voto logrado hace más de 100 años fue un paso decisivo, hay mucho que agradecer a esas tremendas mujeres y a todas las personas que lo hicieron posible, a quienes siguen esos pasos y apoyan este sentir. El reto es nuestro ahora, con la posta en mano seguiremos avanzando, cambiando conciencias, construyendo nuevas sociedades, más justas, más humanas y con más equidad.

 

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